Aunque no lo creamos, en los supermercados y otros establecimientos hay una gran variedad de alimentos transgénicos. Suelen tener una apariencia mucho más atractiva y, en la mayoría de los casos, parecen incluso perfectos. Esto es debido a que son productos modificados genéticamente para conseguir que tengan todo lo deseable: más nutritivos y apetecibles. Pero ¿entrañan algún riesgo para nuestra salud?


